En memoria de
Zeferino Gonzalez Hernandez
4 de Noviembre de 1928 ~ el 23 de Mayo de 2006
Zeferino Gonzalez nació en Matamoras, Coahuila, México, hijo de Jesús Gonzalez y María de Jesús Gonzalez. El fue el mayor de tres hijos; seguido por José Guadalupe Gonzalez y Amparo Gonzalez.
Zeferino llego a Welasco, Tejas en 1945 donde trabajo como campesino. Alli conoció a Casta Martinez y se casaron en 1947. De esa unión nacieron siete hijos; Teresa, Jesús Manuel, Olga, Marylou, María Elena, Victoria, y Connie.
Como campesinos, la familia Gonzalez tuvo que viajar en busca de trabajo llevandolo a lugares como Idaho, Oregon, Arizona y varios pueblos en California donde por fin se establecio de manera permanente la familia Gonzales en Reedley, California, en Mayo de 1957. El lugar donde vivió sus últimos días.
En 1965 Zeferino participo en El Movimiento de Cursillos de Cristianidad. Esta participación fortaleció su fe y cambio su vida para siempre. El comenzó a involucrarse en varias actividades de la iglesia catolica. Zeferino fue presidente de la religión del Movimiento de Cursillos por mas de 18 años. Tambien trabajó en la Sociedad de Guadalupanos de Reedley por muchos años.
Zeferino siempre trato de ayudar a los pobres y desfortunados. El trabajó como mayordomo de Song Ranch en Dinuba, California por varios años y habia visto las pesimas condiciones en que trabajan a los campesinos. Por esas razones el participó en la marchas junto con Cesar Chavez y la Unión de Campesinos en solideridad para mejorar las condiciones de trabajo de campesinos.
En 1981, Zeferino empezó a trabajar en la Oficina Apostolado Hispano de la Diosis de Fresno. Inició como trabajador de plantel para despues llegar a ser coordinador de esa misma oficina. Como coordinador, el tenia que viajar a Boston, Nueva York y Miami, llevando la fe constantamente por todos las Estados Unidos participando y dirigiendo talleres de retiros y encuentros.
En 1998, Zeferino logró su sueño dorado al viajar por fin a Roma donde conocio al Santo Papa Juan Pablo II.
Zeferino dedico sus ultimos 25 años de vida al trabajo por los campesinos. Llevandoles la “iglesia” y la fe a los lugares donde trabajan los campesionos en el valle de San Joaquin.
A Zeferino le sobreviven sus siete hijos, 26 nietos, 33 bisnietos y dos tataranietos. |